¿Cómo Transportar un Minicargador (Skid Steer)?

¿Cómo Transportar un Minicargador (Skid Steer)?

1.
Transportar un minicargador de forma segura y legal es una parte esencial de las operaciones en sectores como la construcción, la agricultura y el paisajismo. Aunque se trata de una máquina compacta, su peso considerable y su centro de gravedad elevado hacen que el transporte requiera una planificación cuidadosa y procedimientos bien definidos. Un transporte inadecuado puede provocar daños costosos en el equipo, accidentes de tráfico e incluso lesiones graves a los operadores u otros usuarios de la vía. Además, las autoridades de transporte pueden imponer sanciones si la máquina no está correctamente asegurada o si se incumplen los límites de peso y dimensiones. Por esta razón, conocer los pasos correctos para mover un skid steer es fundamental para proteger tanto la inversión en maquinaria como la seguridad de todas las personas involucradas en la operación, desde el operador hasta el conductor del vehículo de transporte.

2.
Un minicargador es una máquina muy versátil equipada con brazos de elevación y una amplia variedad de accesorios, como cucharones, horquillas, barrenas, martillos hidráulicos y pinzas. Su peso suele oscilar entre 2.000 y 4.500 kilogramos, dependiendo del modelo, del tipo de tracción (ruedas u orugas) y de los implementos instalados. Los modelos con orugas, por ejemplo, suelen ser más pesados que los de ruedas, lo que influye directamente en el tipo de remolque necesario para su transporte. El transporte se vuelve más complejo debido a su centro de gravedad alto y a la influencia de los accesorios en la distribución del peso, lo que puede generar inestabilidad si la máquina no se coloca correctamente sobre el remolque. Por ello, es imprescindible comprender estas características antes de iniciar cualquier traslado por carretera.

3.
Las normativas de transporte exigen que la maquinaria esté correctamente asegurada y que se respeten los límites de peso por eje y las dimensiones máximas permitidas en las carreteras públicas. En muchos países se requiere el uso de cadenas o correas certificadas para la sujeción del equipo, así como la colocación de dispositivos reflectantes o luces si la carga sobresale del remolque. Cuando el conjunto formado por el vehículo, el remolque y el minicargador supera los límites legales, pueden ser necesarios permisos especiales de transporte. Cumplir con la legislación vigente no solo evita multas y retrasos, sino que también reduce los problemas con las aseguradoras en caso de accidente. Conocer las reglas locales y nacionales es un paso indispensable para un transporte profesional y responsable.


4.
Elegir el remolque adecuado es clave para garantizar un transporte seguro y eficiente del minicargador. El remolque debe tener una capacidad de carga superior al peso total de la máquina y de sus accesorios, dejando siempre un margen de seguridad. Los remolques de plataforma baja facilitan la carga al reducir el ángulo de las rampas, lo que disminuye el riesgo de deslizamientos o pérdidas de control durante la subida. Además, el ancho del remolque debe ser suficiente para acomodar las ruedas u orugas del equipo sin sobresalir, y su longitud debe permitir una correcta distribución del peso. También es fundamental que el remolque cuente con frenos y un sistema de suspensión en buen estado, ya que el peso adicional del minicargador influye notablemente en la distancia de frenado y en la estabilidad del conjunto durante la conducción.

5.
Antes de cargar el minicargador, es necesario preparar la máquina adecuadamente. Se recomienda retirar los accesorios que no sean indispensables o, en su defecto, asegurarlos firmemente para evitar movimientos durante el trayecto. Asimismo, conviene limpiar la máquina para eliminar barro, piedras o residuos que puedan desprenderse en la carretera. Es importante revisar posibles fugas de aceite hidráulico, combustible o refrigerante, ya que estas pueden provocar daños ambientales y problemas mecánicos. Los brazos de elevación deben bajarse completamente y el accesorio debe apoyarse sobre el piso del remolque, reduciendo así la altura total del equipo y mejorando su estabilidad. Estas acciones previas ayudan a prevenir desplazamientos inesperados y a proteger los componentes mecánicos más sensibles.

6.
La carga debe realizarse siempre sobre un terreno firme y nivelado, con el remolque correctamente enganchado al vehículo tractor y asegurado con calzos en las ruedas. El operador debe avanzar lentamente por las rampas, manteniendo los brazos bajos para conservar un centro de gravedad reducido. Los movimientos bruscos o las aceleraciones repentinas pueden provocar que la máquina pierda estabilidad y se deslice hacia un lado. En operaciones profesionales, la presencia de un ayudante o señalista resulta muy útil para guiar la maniobra, vigilar la alineación y alertar sobre posibles obstáculos. Una vez que el minicargador está sobre el remolque, debe colocarse en la posición prevista para lograr una distribución correcta del peso antes de proceder a su sujeción definitiva.


7.
La distribución del peso es un aspecto fundamental para evitar balanceos, vibraciones excesivas y pérdida de control durante la conducción. El minicargador debe situarse de modo que su peso se reparta de manera equilibrada entre los ejes del remolque y se mantenga una carga adecuada sobre la lanza o enganche. Generalmente, se recomienda que entre un 10 % y un 15 % del peso total recaiga sobre el enganche para asegurar estabilidad. Además, la máquina debe centrarse lateralmente para impedir un desgaste desigual de los neumáticos y mejorar el comportamiento dinámico del conjunto en curvas y frenadas. Una mala distribución del peso no solo incrementa el riesgo de accidentes, sino que también acelera el deterioro del remolque y del vehículo tractor.

8.
Para asegurar la máquina, se deben utilizar al menos cuatro puntos de amarre independientes, preferiblemente con cadenas o correas de alta resistencia homologadas para maquinaria pesada. Estos amarres deben fijarse a puntos estructurales del chasis del minicargador y no a componentes frágiles como mangueras hidráulicas o protecciones. El accesorio también debe sujetarse por separado para evitar que se mueva durante el trayecto. Después de recorrer una corta distancia, es recomendable detenerse y revisar nuevamente la tensión de los amarres, ya que pueden aflojarse con las vibraciones iniciales del viaje. Mantener una sujeción firme es esencial para evitar desplazamientos que puedan provocar daños en la máquina o situaciones de peligro en la carretera.

9.
En conclusión, transportar un minicargador de forma correcta implica cumplir con la normativa, elegir el remolque adecuado, preparar la máquina, cargarla con cuidado, asegurarla correctamente y conducir con precaución. Estos pasos no solo protegen la inversión en maquinaria, sino que también garantizan la seguridad vial y la eficiencia en las operaciones diarias. Un transporte bien planificado reduce el riesgo de averías, retrasos y accidentes, y contribuye a una imagen profesional de la empresa ante clientes y autoridades. Por ello, dedicar tiempo a aprender y aplicar estos procedimientos es una decisión inteligente que aporta beneficios tanto a corto como a largo plazo.



Hora de publicación: 25 de septiembre de 2020

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